Susanne Winterling

Glistening Troubles, 2017

Instalación compuesta por cuatro animaciones CGI en 3D de dinoflagelados (color y sonido) en monitores; un vídeo monocanal (color y sonido) en monitor; sonido en dos canales; cuatro columnas espejadas; y ocho reproducciones de dinoflagelados realizadas en bi resina.
Duración de las animaciones: 1:24 min, 2:50 min, 1:09 min y 0:43 min
Duración del vídeo: 7:14 min
Dimensiones variables
Coproducida por Contour Biennale, TBA21–Academy, Alligator Head Foundation TBA21 Residency, Henie Onstad Kunstsenter y el Institute of Contemporary Art de la University of Pennsylvania.

Glistening Troubles surgió de la residencia que Susanne M. Winterling realizó en la Alligator Head Foundation, en Jamaica, en el marco de TBA21. La instalación investiga la bioluminiscencia de los dinoflagelados (microalgas) como indicador de la salud de las aguas costeras y de su potencial toxicidad. Desde hace años, Winterling estudia estos organismos que emiten luz al ser tocados o desplazados, estableciendo con ellos una relación que apunta hacia nuevas formas de proximidad entre especies. Las animaciones digitales, que amplifican la escala de los dinoflagelados individuales, permiten observar estos organismos de cerca, alterando nuestra percepción del tamaño y del tiempo, difuminando las fronteras entre naturaleza y cultura. La instalación incorpora también una entrevista en vídeo con un pescador local, grabada durante la residencia de la artista. En ella se recogen conocimientos tradicionales de las comunidades pesqueras costeras sobre las propiedades medicinales de ciertas algas, utilizadas desde hace siglos para tratar infecciones cutáneas. La obra plantea una relación metafórica entre la piel (nuestro límite exterior y el medio a través del cual entramos en contacto con el entorno) y las tecnologías lumínicas de las pantallas, que actúan como interfaz con las realidades digitales. Entre los monitores se distribuyen columnas espejadas que funcionan como presencias corporales: reflejan la mirada al tiempo que la ocultan, evocando la forma en que cuerpos e información se entrelazan en la superposición de mundos analógicos y virtuales. La investigación de Winterling se centra en las posibilidades de la solidaridad interespecie y en las complejas relaciones que nos vinculan con otros cuerpos. En este sentido, la obra remite a la noción formulada por la filósofa de la ciencia Karen Barad de “llevar al otro en la propia piel” (having-the-other-in-one's-skin), una imagen que subraya la interdependencia material entre formas de vida aparentemente separadas.