El silencio como hilo conductor de la escucha
Nina Blume, Raquel Ledo Doval, Denisa Půbalová y Pablo Torres Gómez sobre Conjuntos de difracción para la escucha oceánica
“La difracción es una forma de escuchar a través de la fricción y la diferencia: una manera de permitir que señales, relatos y materiales se atraviesen mutuamente sin quedar reducidos a una única interpretación", escriben los beneficiarios de la beca de desarrollo Sound Ecologies, seleccionados por el jurado del programa. La investigadora espacial y artista sonora Nina Blume, la bióloga molecular Raquel Ledo Doval, la artista y programadora creativa Denisa Půbalová y el artista sonoro y antropólogo Pablo Torres Gómez han desarrollado conjuntamente un proceso de investigación artística que culminará en un experimento radiofónico en directo desplegado entre los distintos territorios desde los que trabajan: Ámsterdam, el mar del Norte, el mar de Frisia y la costa del Pacífico de Colombia. Bajo la orientación de la artista sonora Robertina Šebjanič, y con contribuciones de Earshot, Vladan Joler y Paula Andrea Zapata-Ramírez, la propuesta tomó forma en el marco de Sound Ecologies, la serie de activaciones de OCEAN / UNI dedicada a la exploración práctica de las relaciones entre biodiversidad, escucha investigativa y ecoacústica.
¿Cómo surgió la idea de Conjuntos de difracción para la escucha oceánica?
Conjuntos de difracción nació de un interés compartido por escuchar los océanos en plural, en lugar de partir de la idea de un único “Océano” estable y universal. Empezamos a pensar en el silencio no como una ausencia, sino como algo que se produce cuando un mapa, una lengua o un sistema de conocimiento se impone sobre los mundos oceánicos.
Las reflexiones sobre el mapa como ficción (con sus sesgos, límites y exclusiones), junto con las aportaciones de Vladan Joler durante el programa, fueron dando forma al proyecto. Poco a poco, la difracción se convirtió en una herramienta de trabajo: una manera de mantener en relación contradicciones, fricciones y perspectivas parciales sin forzarlas a encajar en una narrativa única.
¿Cómo influyó vuestra participación en Sound Ecologies en la forma de pensar y desarrollar este proyecto de manera colectiva?
Sound Ecologies propició el encuentro entre nuestras distintas trayectorias, geografías y formas de relacionarnos con el océano, convirtiendo esas diferencias en la materia misma a partir de la cual comenzó a desplegarse una práctica de escucha multisituada y transescalar. A lo largo del proceso, el océano dejó de ser un objeto definido para convertirse en un campo de relaciones configurado por procesos microbianos, infraestructuras, toxicidades, metabolismos, memorias encarnadas y silencios, entre muchos otros elementos. Esto desplazó el proyecto desde la representación de los entornos oceánicos hacia la creación de las condiciones para la relación, la conversación y la difracción entre ellos.
En ese contexto fluido e inestable, comenzamos a prestar una atención creciente a la forma en que se producen los silencios. Inspirados por la manera en que Robertina Šebjanič entiende la ausencia sonora como preludio de la presencia de otra cosa, el silencio se convirtió en un hilo conductor para escuchar con los océanos. También abrió la posibilidad de entender la escucha como una forma de forénsica inversa: no escuchar aquello que suena, sino aquello que crea las condiciones para que el sonido emerja, se propague y llegue a existir.
¿Qué papel desempeñaron las distintas disciplinas de las que provenís?
Nuestras diferentes formaciones permitieron que el proyecto se moviera entre la investigación artística, las prácticas sonoras, el pensamiento ecológico, los métodos científicos, los conocimientos situados y las cartografías especulativas. Más que considerar estas disciplinas como aportaciones independientes, las entendimos como elementos relacionales y de difracción: cada una modifica, complejiza y transforma a las demás. Esta perspectiva ha sido fundamental para el propósito contra-cartográfico del proyecto: escuchar a los océanos y rastrear aquello que los modelos cartográficos unívocos dejan fuera de la escucha.
Más información sobre el proyecto aquí.